«Con otros números en casa, estaríamos luchando por LaLiga»
Claudio Giráldez afronta los dos partidos finales de la temporada con los «deberes hechos» y muy cerca de repetir clasificación europea en LaLiga con el descenso más caro de la historia. El técnico porriñés siente «orgullo» del trabajo realizado y ya mira de reojo el próximo curso , aunque por ahora su gran prioridad es ganar al Athletic Club el domingo y sellar la temporada «con matrícula de honor».
El Celta llega a los dos últimos partidos con pie y medio en la Conference y muy buenas expectativas de repetir plaza en Europa. ¿Cuál es su sensación viendo la cruenta batalla que hay por debajo para eludir el descenso? xsportfeed.quest
Muchas veces hablamos de poner unas expectativas de cuántos puntos necesitas para los objetivos. Este año ha desmontado a todos ese tipo de teorías. Hay equipos que pueden descender con una cantidad de puntos que nadie esperaba y tiene mucho mérito llegar a este momento de la temporada habiendo jugado tres competiciones. Por eso hablo siempre de que la temporada, pase lo que pase en estas dos jornadas, va a ser muy muy buena. Tenemos una oportunidad tremenda para colarnos otra vez en Europa, que creo que es algo que a principio de temporada parecía impensable.
El equipo consiguió los 44 puntos que garantizan la salvación con ocho jornadas de antelación. ¿Qué valor le da a este logro con el desgaste de jugar durante muchos meses tres competiciones?
Hemos sido muy insistentes en que nuestra principal competición es la Liga, porque sabíamos que con tres competiciones la temporada se nos iba a hacer larga. No sabíamos hasta dónde podíamos llegar en Europa y qué consecuencias iba a tener nuestra participación a nivel físico, de lesiones, emocional y mental. Por eso era muy importante hacer los deberes cuanto antes en la Liga y el tiempo nos ha dado la razón. Sabemos que en los últimos partidos de Liga los puntos son muy caros, que el nivel de energía de los equipos que llevan muchas competiciones encima es justo y estar en este momento de la temporada, sabiendo que los deberes estaban hechos, nos ha dado mucha paz y tranquilidad para asumir derrotas que a lo mejor no nos gustarían, sabiendo que está en nuestra mano poder luchar por algo precioso, que es volver a estar en Europa.
¿No tiene cierta sensación de ocasión perdida por el decepcionante rendimiento en Balaídos?
Tengo la sensación de que hemos hecho cosas impensables para bien y que ha habido partidos que no hemos estado a nuestro nivel, pero creo que es algo normal en una Liga. Pero nadie está sexto siendo irregular o haciendo una temporada mala. Y menos nosotros, que no somos los que a priori deberíamos estar en esa posición.
¿No le sabe mal no haber podido pelear por esa quinta plaza que ha tenidovarias semanas a tiro?
Tengo la sensación de que hemos tenido para ganar muchísimos partidos y podíamos haber peleado por la ganar Liga. Pero nuestro nivel es nuestro nivel y eso hace que cometamos errores que te ubican en una zona de la clasificación, para mí muy por encima de las expectativas que podríamos tener. Hay cinco o seis equipos en la Liga que están a otro nivel. Es lo que yo pienso y estamos por encima de esa situación.
¿Ven en esa posición al Betis?
Al Betis, a la Real Sociedad, al Athletic. Esa es la realidad, ya no presupuestaria, sino de nivel, de experiencia. Que la inmediatez de un partido o la excepción de ciertos partidos en casa no nos haga ver eso es incluso preocupante de cara a la temporada que viene o a lo que es la historia de nuestro club. Eso no significa que no seamos ambiciosos ni exigentes. Hemos querido pelear por estar más arriba y no nos ha dado, pero eso no resta valor a toda la temporada que estamos haciendo. Como hemos visto desde lejos las victorias del Metropolitano, el Bernabéu o el Lyon, las hemos disfrutado un poquito menos
¿Cómo explica esta anomalía de ser casi intratables a domicilio y un chollo en casa?
La principal explicación es los puntos que llevas en la temporada, que es lo que tienes que conseguir y los que te hacen permanecer en Primera División. Como bien dices, hemos conseguido la permanencia hace ocho semanas. Igual que el año pasado, cuando hacíamos números brillantes en casa y no tan buenos fuera, no distinguía entre fuera de casa. Es la misma situación que tengo este año, pero al revés.
Pero lo habitual es hacer más puntos en casa que fuera y más con una afición como la del Celta.
Evidentemente, no estamos consiguiendo los números que nos gustaría en casa. Si los consiguiésemos, estaríamos luchando por la Liga, es una realidad. Pero estamos sextos, salvados. Muchas veces no somos capaces de asumir el rol de favoritos en los partidos, es una realidad y creo que la experiencia de asumirlo nos hará cada vez afrontarlo mejor. Al final nos tenemos que ir a un cómputo general de cuál es nuestro objetivo en esta Liga, de dónde estamos y en qué nos gustaría ser mejores en ciertos momentos de la temporada. Nos gustaría ser mejores en el rendimiento en casa, sí, pero no hemos sido capaces de conseguirlo.
Nos gustaría jugar una final europea, de Copa, pero tenemos que ir dando pasos para llegar
¿Le da envidia que el Rayo esté preparando una final europea?
Nos gustaría estar en una final europea, nos gustaría estar en una final de la Copa del Rey, nos gustaría competir por la Champions, nos gustaría competir por ganar la Liga. Son ambiciones y tenemos que pelear por ir dando pasos para llegar a ellas, pero es imposible que el año que viene ganemos la Champions. Son pasos bien dados, con calma, con firmeza para los que estamos preparados. No sé si el año que viene estaríamos preparados para luchar por ganar una competición o no. Vamos a intentar estar preparados para estar el año que viene en una competición europea, que es algo muy difícil para nuestro club y que eso nos hará estar cada vez más preparados para competir por estar en una final o afianzarnos en puestos europeos cada año. A veces, alzar las campanas al vuelo antes de tiempo nos confunde y le quita valor a lo que vamos haciendo. Si para alguien puede ser decepcionante la temporada por no jugar Champions, tenemos un grave problema.
¿Se cambiaría por Íñigo Pèrez?
¿Me gustaría jugar una final europea? Sí. ¿Me cambiaría por él? No. Estoy muy contento con lo que hemos hecho. Me gusta mi equipo, me gusta el club en el que estoy, me gusta todo lo que conlleva ser del Celta y estar en el Celta y no lo cambiaría. Si gana la final de la Conference, [el Rayo] dirán que la temporada es buenísima; si no se mete en Europa el año que viene, ellos no van a jugar Europa y nosotros tenemos la posibilidad de conseguirlo. A final de la temporada sacaremos las conclusiones. Me alegro mucho por el Rayo, se lo merece. Me alegro mucho por Íñigo, que es un gran entrenador y una muy persona, con la que tengo muy buena relación. Pero no se trata de compararnos, sino de saber de quiénes somos, dónde queremos estar y lo difícil que es volver a estar en Europa el año que viene. Tenemos que intentar sellarlo en estos dos partidos.
¿Se valora lo suficiente lo realizado por el Celta?
Yo lo valoro. Cada uno tiene que valorar sus propias expectativas, que son individuales. A lo mejor lo vamos a valorar más dentro de unos años, no lo sé. Yo sé lo que trabaja mi equipo, sé lo que trabaja el club en el que estoy. Intentamos cada vez estar mejor y me parece que es un momento de sentir orgullo de ser del Celta, de sentirse orgulloso de los jugadores, del trabajo que están haciendo. Eso no significa que siempre nos guste lo que hace el equipo, que siempre respondan al resultado que nos gustaría. Parece fácil, pero tenemos que ser conscientes de la poca diferencia de nivel que hay entre el último de clasificación y el sexto, o entre el décimo y el undécimo. Y la Liga este año, por si mi mensaje parece mentiroso, nos lo muestra.
¿El haber sufrido contra equipos físicos, como el Friburgo, modifica su criterio sobre las características de los jugadores con los que quiere reforzar al equipo?
Mi criterio en muchas cosas no varía y en otras tenemos que evolucionar. Es lo que hacemos los entrenadores, viendo lo que nos gusta mejorar de nuestra plantilla y hacia dónde tiende el fútbol. Hemos ido cambiando muchas cosas durante la temporada, en situaciones tácticas, incluso en hombres, en la forma de afrontar nuestras presiones, y creo que tenemos que evolucionar permanentemente. El fútbol tiende a una exigencia física altísima y es el reto que tenemos los entrenadores, los jugadores y los clubes. Hay que asumirlo, ser inteligentes y adaptarnos a estas exigencias.
¿En qué se diferencia este final de temporada de los anteriores?
En que hemos tenido tres competiciones, en que nos encanta estar en tres competiciones y ojalá lo podamos conseguir. También en que hay que evolucionar permanentemente porque los rivales nos respetan mucho más. Hay muchos rivales este año que han cambiado para enfrentarse a nosotros y tenemos que ir adaptando cada año cosas distintas a nuestro modelo de juego. Hay jugadoresque tienen que evolucionar para cosas que a lo mejor no hacían e ir siendo capaces de hacerlas. Con respecto al propio equipo, hemos sido capaces de evolucionar en situaciones de bloque bajo, hemos tenido muchos partidos con una solidaridad defensiva muy alta y hemos sido capaces de entender que a veces nos iba a faltar energía. El equipo ha ido a tres dibujos a nivel ofensivo, a una variabilidad de ocupación de espacios totalmente distinta, a veces provocada por un cambio de concepción de la plantilla, con jugadores como Bryan o la aparición de Miguel Román o la falta de ciertos jugadores durante la temporada que nos han hecho modificar, y otras veces porque creíamos que el rival estaba muy cómodo entendiendo nuestra forma de jugar y teníamos que buscar variabilidad.
Usted es también un entrenador diferente, con dos años de experiencia en Liga y uno en Europa. ¿En qué ha cambiado como técnico el Claudio que cogió al Celta con la misión de salvarlo con el entrenador que está a punto de llevarlo dos años consecutivos a Europa?
En lo que yo quiero ser como entrenador considero que soy exactamente igual, pero cada año cambiamos y evolucionamos porque el fútbol cambia y evoluciona, porque tu plantilla es distinta, porque hay gente con la que llevas tiempo, que también tienes que buscar otra forma de comunicarte con ellos. Y esa es la evolución normal de cualquier entrenador. Este año hemos ido aprendiendo mucho de esa gestión de las cargas, de cómo comunicarnos, de entender que los jugadores no se pueden mantener siempre en el mismo nivel, porque hay muchos más partidos y el nivel de exigencia ha sido muy alto.
¿Qué haría diferente si tuviera la posibilidad de rectificar?
Siempre que pierdo cambiaría muchas cosas. Creo que nos hemos equivocado lo mismo que en otros años. A toro pasado es muy fácil cambiar las cosas, pero a grandes rasgos estoy contento con lo que hemos hecho durante el año. Ha sido una temporada buenísima y ciertos planteamientos de partidos que no hemos ganado, que no hemos estado cómodos, los hubiese modificado. Hemos sido capaces de adaptarnos, de no tener la cintura rígida. Hemos sido capaces de moverla para poder competir y rendir. ¿Qué hubiese cambiado? A lo mejor ciertos partidos en casa en que no hemos sido capaces de darle al equipo la energía o lo que necesitaba en ciertos momentos del juego. Esto ha hecho que en dos o tres partidos no hayamos conseguido los puntos que nos gustaría, pero en líneas generales me siento orgulloso de lo que ha hecho el equipo.
¿Cómo ha sido trabajar con 28 jugadores y queé número sería el ideal tener la próxima temporada?
Es muy difícil trabajar con 28 jugadores. Estoy muy contento con todos por cómo han respetado nuestro trabajo, cómo han sumado para el equipo, cómo se han mantenido jugando más o menos generosos, compañeros. Eso nos ha dado muchos puntos y poder llegar a este momento de la temporada con todo el mundo queriendo aportar y sumar. Pero también nos ha dificultado mucho el día a día, nos ha dificultado mucho que todo el mundo pudiese sentir que estaba en forma, porque es muy difícil rotar y que esos 28 jugadores se sientan bien. Evidentemente no es lo ideal, no sé el número exacto, pero dependerá si estamos en tres competiciones o no, 23, 24, 25, 22, creo que por ahí tenemos que estar.
¿Entre 22 y 25 entonces?
Algo así. Dependerá un poco de qué perfil de jugadores tenemos, de cuántos jugadores que en algún momento puedan venir de lesión, como Miguel Román o Starfelt. También nos va a condicionar qué pasa con Iago, con Marcos, con jugadores que tienen ya más edad. Pero evidentemente 28 es una locura y no es lo que nos gustaría. Se ha dado así también este año por contratos, por el miedo también a las tres competiciones. Se ha dado así, pero no es lo ideal.
El club lleva un par de años intentando sin éxito reducir a 22 o 23 el número de jugadores con ficha profesional. Y este año hay también un buen número de ellos que vuelve de cesión.
Como cada verano. Evidentemente no era lo ideal el pasado verano tampoco, pero hay que respetar los contratos de los jugadores. Pero más allá de que tengas jugadores, hay perfiles que tienes que incorporar y mejorar, y luego también el paso al frente de jugadores en pretemporada que venían del Fortuna, que nos han hecho también preferir quedarnos con un jugador más que nos pueda dar más nivel, a pesar de tener más número.
Es un momento de estar orgullos del Celta, de los jugadores, del trabajo que hacemos
¿Qué perfiles de fichajes se van a buscar y qué posiciones del campo considera prioritario reforzar?
Ahora mismo es difícil que hablemos de la temporada que viene, no sabemos aún en cuántas competiciones vamos a estar y hay varios jugadores que tienen que tomar una decisión que pueden modificar nuestra planificación. Creo que tendremos otro largo verano.
Pero también tendrán algunas cosas ya miradas
Evidentemente, cosas miradas hay, pero hay muchas variables, incógnitas que nos hacen que hablarlo ahora fuese especular demasiado y no tiene mucho sentido.
¿Qué valoración hace de los refuerzos invernales?
Nos dieron cosas que necesitábamos en ese momento, es una pena el tema de las lesiones de Matías [Vecino], que le han restado continuidad. Con Álvaro [Núñez] volviendo de una lesión, el camino ha sido correcto y Fer ha sido muy protagonista desde que llegó y nos ha dado muchas cosas, seguramente en fases del juego en las que no esperábamos tanto de él. Esto le ha hecho crecer y nos ha dado muchísimo, tanto en situaciones de último tercio de campo como en continuidad del juego y a nivel defensivo.
¿No falló el club en la gestión de los centrocampistas?
No lo creo. Tenemos cuatro medios centros más Fer, que nos puede dar el quinto. Fueron una pena las lesiones de Miguel y de Matías, que no puedes contar con eso. También pasó la situación de Fran [Beltrán] al final del mercado, pero era justo dejarle salir y volvería a hacer lo que se hizo.
¿Es optimista sobre las renovaciones de Marcos Alonso y Iago?
Sigo siendo optimista, sí.
¿Alguna noticia o elemento de juicio nuevo para ello?
No, no, es totalmente subjetivo, no tengo datos o indicios; bueno, indicios sí porque los veo felices, los veo bien.
Si la cuestión es el rendimiento, ambos deberían seguir.
Sí, han tenido una temporada en la que hemos sido capaces de gestionar los problemas físicos que ha tenido Iago para poder mantenerle el mayor tiempo disponible, que era lo importante para nosotros. Marcos ha tenido un inicio de temporada con problemas, pero los ha ido superando. En la parte final de la temporada hemos tenido que cuidarle mucho por la carga de minutos, pero creo que los dos tienen físico para poder seguir un año o más.
¿Tiene ese mismo optimismo con Mingueza?
Veremos qué pasa. Es una situación de un jugador que tiene mucho cartel, con el que hay más amenazas exteriores que con Iago o con Marcos. Tomará una decisión antes del 30 de junio y a mí me gustaría que continuase. Es un jugador que es importante para nosotros, pero también entendemos la dificultad contractual que hay en la situación y tendremos que ver qué es lo mejor para todas las partes.
¿No le ha adelantado nada?
No, no, no. Hablamos mucho, sé que está contento aquí, sé que está feliz y luego veremos qué pasa y respetar lo que suceda.
¿Qué opciones ve de retener a Fer López?
Me gustaría que siguiese. Se ha visto que él es feliz aquí, que es importante para nosotros, porque, tiene capacidad para jugar de «8» o de «10». Nos da mucha variabilidad en situaciones de cómo atacar, de qué espacios ocupar, saliendo más por dentro o por fuera. Él me decía que es feliz aquí, es de aquí, lleva toda la vida aquí y creo que también es importante para rendir. Luego, hay cosas que no dependen de mí, que son temas contractuales y que ojalá se puedan solventar porque él quiere estar aquí y nosotros también. Ojalá se pueda dar.
¿Cómo se conjuga la necesidad de cuadrar las cuentas cada verano con la venta de algún jugador con la ambición de ganar un título?
Pues cuadrar todo eso es lo que nos tiene que ubicar, nos tiene que hacer ver que tenemos que ir dando pasos poco a poco, crecer de manera sostenible. Por eso tiene mucho valor que podamos conseguir estar dos años seguidos en Europa. Todos tenemos claro que queremos mejorar, pero que tiene que haber un sustento detrás para que ese crecimiento sea sostenible . No vale de nada crecer muy rápido para luego caer. Hay una parte económica que rodea el fútbol que no se puede obviar y una parte de experiencia y crecimiento de nuestros jugadores que también es importante. Debemos tener la paciencia de crecer juntos, con pasos bien dados.
¿Ya ha decidido qué chicos del Fortuna van a hacer la pretemporada?
No está decidido todavía. Vamos a ver qué pasa con nuestros jugadores con contrato para ver qué espacios hay. Vamos a ver qué pasa con el final de la temporada del Fortuna y a partir de ahí decidiremos. No es lo mismo que tenga una pretemporada de Segunda División o en Primera RFEF. Es pronto para hablar de eso. Ahora estoy centrado en el Athletic. No significa que no hayamos hablado de planificación, pero ahora hay cosas más importantes.
¿Qué le parece ser testigo en la despedida de San Mamés de Ernesto Valverde?
Soy un afortunado. Para mí es un referente y una persona top. Ya no hablo de entrenador, creo que es una persona con un comportamiento exquisito que a mí desde el primer día que me he enfrentado a él me ha tratado con un cariño descomunal, al cual agradezco públicamente. Todo homenaje es poco porque ha sido uno de los mejores entrenadores de la historia del fútbol español y probablemente el mejor de la historia del Athetic.
Acaba de renovar hasta 2028 y siempre ha dicho que está donde quiere estar. ¿Ambiciona en el futuro entrenar a algún grande?
Estoy donde quiero estar, estoy feliz aquí. Lo que pase en el futuro no lo sé, porque no lo sabemos ninguno. Y creo que ahora mismo el mercado, mi vida dentro de años o todo lo que no sea pensar en el Athletic e intentar cerrar la temporada con matrícula de honor es equivocarnos.
¿Le consta que ha despertado interés de equipos importantes?
Yo no sé si he despertado interés o no. Lo que sé es que mi única opción ha sido quedarme en el Celta, es la que yo siempre he valorado y estoy donde quiero estar. No hay mucho más. n
Bruno Fernandes rescata al United del naufragio
Hay jugadores que sostienen un proyecto y otros que directamente evitan que se derrumbe. En el Manchester United actual, Bruno Fernandes pertenece claramente al segundo grupo. Mientras Old Trafford vive otra temporada marcada por la inestabilidad, las dudas deportivas y la sensación de decadencia permanente, el portugués continúa produciendo fútbol casi en soledad.
Los números lo explican mejor que cualquier discurso: Bruno Fernandes ha repartido 11 asistencias en 15 partidos de Premier League desde que Michael Carrick asumió el mando en enero, dos más que cualquier otro futbolista de la competición.
El dato adquiere todavía más valor si se analiza el contexto. El United lleva meses atrapado en una crisis de identidad. Ni el cambio de entrenador ni las inversiones millonarias han servido para devolver al equipo a la pelea real por los grandes títulos. La presión institucional, las críticas constantes y la irregularidad competitiva han convertido cada jornada en un examen. Y, en medio de ese escenario, Bruno sigue apareciendo.
Porque el portugués no solo genera juego; también sostiene emocionalmente al equipo. Es el futbolista que más arriesga con balón, el que acelera las transiciones y el que interpreta antes que nadie dónde puede romperse un partido. Sus asistencias no son una estadística vacía: representan prácticamente la única vía creativa fiable de un United que sigue dependiendo demasiado de individualidades.
Mejor versión
La llegada de Michael Carrick ha coincidido con una versión todavía más productiva del exjugador del Sporting de Portugal. Con más libertad para moverse entre líneas y menos obligaciones defensivas, Bruno ha recuperado frescura en los últimos metros. El resultado es inmediato: más pases decisivos, más influencia y una sensación constante de peligro cada vez que recibe entre líneas.
Sin embargo, el gran problema del United es precisamente ese. Que un club construido históricamente desde lo colectivo necesite tanto de un solo jugador para sobrevivir. Mientras Bruno Fernandes mantiene al equipo conectado a los objetivos europeos, la sensación en Old Trafford es que el proyecto sigue lejos de encontrar una estructura sólida. Y eso convierte cada actuación del portugués en algo más que una exhibición: en una necesidad urgente para evitar otro año decepcionante.
FP, el título del legado
Hay presidentes que gobiernan pensando en el corto plazo. No es Florentino Pérez, que lleva más de dos décadas dirigiendo el Real Madrid como quien diseña una multinacional con obsesión casi enfermiza por el legado. Nadie puede discutirle que ha sido el gran artífice de la transformación económica del club. Lo recibió desgarrado financieramente y lo deja convertido en la única propiedad deportiva que factura más de 1.000 millones de euros y gana dinero.
Leer la noticia completaEl espía que amenaza al fútbol inglés: el ascenso a la Premier, dinamitado
El próximo 23 de mayo, Southampton y Hull City deberían citarse en Wembley para decidir el último billete de ascenso a la Premier League 2026-27. Esa es, al menos, la final prevista por ahora. Sin embargo, el escenario podría cambiar radicalmente después de que el Middlesbrough, eliminado por el Southampton en las semifinales del playoff, haya pedido la expulsión de su rival como “la única respuesta apropiada” al caso de presunto espionaje que sacude al fútbol inglés.
El origen del conflicto está en la eliminatoria disputada el pasado martes. El Southampton dejó fuera al Boro por un global de 2-1 tras resolver el cruce en el St. Mary’s Stadium en la prórroga, pero el partido ya venía calentito después de que el Middlesbrough denunciara que habían 'cazado' a un espía durante su entrenamiento a puerta cerrada. Sí, han leído bien.
La historia, además, tiene tintes de ficción. Según la versión comentada en Inglaterra, un supuesto miembro del equipo de scouting del Southampton fue sorprendido grabando con su teléfono móvil, oculto bajo la sombra de un árbol. Al percatarse de la situación, miembros del staff del Middlesbrough fueron a interceptarlo, pero el sospechoso huyó hacia el cercano club de golf Rockliffe Hall, sin identificarse.
Un café en un club de golf y la huída a Hurworth
De acuerdo con los medios británicos, el presunto espía se escondió en los baños del club para cambiarse de ropa y, después, abandonó el recinto por la zona del comedor antes de escapar hacia Hurworth, una localidad próxima, para evitar ser reconocido.
El Middlesbrough, que sigue ejercitándose porque confía en que la justicia le dará la razón y, por lo tanto, le concederá la plaza del Southampton en la final del play-off de ascenso a la Premier League, ha solicitado los extractos bancarios y los dispositivos electrónicos del supuesto espía, identificado a posteriori como William Salt, después de que este comprara un café en el club de golf. Así lograron conocer su identidad.
La denuncia ha acabado escalando hasta los órganos deportivos pertinentes y la EFL convocó una audiencia de urgencia para este viernes, en la que el club defendió que el Southampton vulneró la integridad de la competición y la igualdad deportiva. En su escrito, el Boro solicita que el Southampton no juegue la final.
El caso sigue abierto y se espera una nueva audiencia, como muy tarde, el 19 de mayo, en la que se presentarán los avances de la investigación de una Comisión Independiente. Según recoge Sky Sports, la EFL admitió el jueves que la fecha de la final podría modificarse en función del desarrollo de la investigación. De película.
