A por la final con el talento como bandera
España es un equipo con muchas virtudes, pero por encima de todo está la calidad de sus jugadores del centro del campo. Cuando la Roja tiene el dominio, no hay equipo en el mundo que le pueda toser. A la Roja se le puede ganar de otras maneras, pero con fútbol no hay forma de batirla. sports24.club
El talento, por tanto, debe ser el principal argumento que utilice Luis de la Fuente para imponerse al mayor poderío físico francés. Para ello, parece fundamental recuperar la figura de Pedri. El de Tegueste es el jugador que mejor interpreta el juego de la selección y nadie más tienen tanta calidad en el pase.
Con Pedri te aseguras el balón, continuidad en el juego y posesiones largas. La mejor fórmula para que Francia tenga que correr detrás de la pelota y no pueda intimidar con sus cuatro bichos ofensivos: Dembélé, Olise, Doué y Mbappé.
Kone y Rabiot forman un doble pivote robusto, pero sin la capacidad imaginativa de España. Rodri, Pedri y Olmo pueden unirse para formar un centro del campo de enorme precisión. De la Fuente tiene la opción de repetir con Fabián, aunque sería entrar en el juego de pelea que propone Didier Deschamps.
'Fichaje' Nico Williams
España es alegría y fantasía. Argumentos que debe mostrar también por las bandas. La recuperación de Nico Williams es una excelente noticia para el conjunto español, como se pudo comprobar ante los belgas. El futbolista del Athletic Club quizá no esté para los 90 minutos, si bien es un argumento de peso nuevamente de gran importancia.
Álex Baena puede seguir desempeñando el papel de falso extremo zurdo, si bien su rendimiento ha ido de más a menos durante el torneo. Habrá que ver si De la Fuente lo mantiene, vuelve a situar a Gavi o juega con un ala puro. Víctor Muñoz y Yéremy Pino son otros futbolistas que están preparados para entrar en cualquier momento.
Lamine contra Digne
Todo esto por la izquierda, pero por la derecha jugará el gran puñal de España: Lamine Yamal. Delante tendrá el ex blaugrana Lucas Digne, quien ha recuperado su mejor versión en el Aston Villa. Lamine no lo tendrá fácil, pero su cañón está preparado.
El gol que consiguió en la Eurocopa del 2024 continúa retenido en la memoria colectiva como uno de los mejores en la carrera del jugador del FC Barcelona.
Lamine está muy motivado. "No tenemos miedo a los franceses", ha dicho en reiteradas ocasiones. El de Rocafonda ya sabe lo que es hacer daño a los galos. No solo en la Eurocopa del 2024, sino también en la UEFA Nations League del 2025 cuando fue clave en la eliminación de los 'bleus' con un doblete.
El reto de Cubarsí
España tiene su fuerza en el medio campo y en Lamine como efecto rompedor, pero sin desmerecer a su defensa, a la que se le acumulará el trabajo. Cubarsí tendrá el gran delantero del torneo, Kylian Mbappé, con 8 goles ya en su casillero y 20 en el total de los Mundiales.
El central catalán, no obstante, ha mostrado una gran solvencia y no se dejará intimidar por el crack francés. Acompañado de Laporte deberán secar a un futbolista en racha muy bien arropado por sus compañeros de ataque, en especial del 'Mosquito' Ousmane Dembélé. Tanto Doué como el ex blaugrana pondrán a prueba Pedro Porro y Cucurella, mientras que Rodri deberá vigilar a Olise en la media punta.
En cualquier caso, el trabajo defensivo debe ser coral para que Francia no haga daño. Y la mejor manera es tener el balón. Con Pedri y Dani Olmo en el campo todo sería más sencillo.
Alineaciones
Francia: Maignan, Koundé, Upamecano, Saliba, Digne, Kone, Rabiot, Doué, Olise, Dembélé y Mbappé.
España: Unai Simón, Pedro Porro, Cubarsí, Laporte, Cucurella, Rodri, Pedri, Olmo, Lamine Yamal, Oyarzabal y Baena.
Árbitro: Iván Barton (El Salvador)
Hora: 21.00 h. La 1; La 2; DAZN
Mundial 2026, en VIVO: Francia y España definen al primer finalista y Argentina llega a Atlanta para el duelo con Inglaterra
Poco más de 22 años atrás, Lionel Scaloni y David Beckham tuvieron un fuerte cruce en una cancha cuando estaban en plena actividad profesional como futbolistas.
El entrenador Néstor “Pipo” Gorosito le salió al cruce al exdefensor inglés Gary Neville luego de sus declaraciones sobre dos futbolistas de la selección argentina de cara al enfrentamiento por las semifinales del Mundial 2026. El exjugador de Manchester United había dicho que Cristian Romero y Lisandro Martínez conforman la mejor y también la peor pareja de centrales del mundo, en referencia a que tienen debilidades defensivas, y el DT argentino le respondió.
ATLANTA (Enviado especial).- No es un partido más. Por la historia, por la instancia, por el rival. Porque enfrentar a Inglaterra siempre moviliza algo diferente. Y, sobre todo, porque Argentina necesita ofrecer una imagen muy distinta si pretende avanzar sin volver a sufrir hasta el final. Después de la actuación más deslucida del Mundial frente a Suiza, Lionel Scaloni parece dispuesto a mover piezas. Su idea era sostener la base que reapareció ante Egipto hasta el final del torneo, pero el rendimiento colectivo lo llevó a replantearse esa decisión y empezar a buscar otras respuestas. En la práctica de este lunes en Kansas City, incluso, volvió a ensayar un esquema que cada vez lo seduce más y que viene trabajando desde antes del Mundial para una situación límite. Como puede ser, justamente, la semifinal de este miércoles en Atlanta: la línea de cinco.
La selección argentina llegó esta madrugada al hotel en el que concentrará en la ciudad de Atlanta antes de la semifinal contra Inglaterra. El plantel se trasladó en avión desde Kansas City hasta la capital de estado de Georgia y luego se desplazó en micro hasta la puerta de su hospedaje durante estos próximos dos días.
La llegada del seleccionado se dio con un fuerte operativo policial que contó con la custodia del equipo S.WA.T. de Georgia y se produjo sin incidentes ni demoras.
A su arribo al hotel, donde los esperaban al menos un centenar de hinchas, los jugadores se mostraron de buen humor, con sonrisas y saludos hacia los simpatizantes argentinos. Algunos bajaron con mochilas y bolsos, mientras que otros lo hicieron con bebiendo mate.
La Selección Argentina ya está en su hotel en Atlanta para comenzar a preparar el partido ante Inglaterra por la semi del Mundial.
— SportsCenter (@SC_ESPN) July 14, 2026
⚽ #ESPNMundial
📺 Mirá los mejores partidos de la #FIFAWorldCup por ESPN, en el Plan Premium de #DisneyPlus pic.twitter.com/Ttj3vNy12K
28-24: Recital del nuevo fichaje del Barça con un 45% de paradas
Cuando al Tour le saltan los plomos
Una ligera brisa y una especie de neblina que resguardaba del sol implacable fueron recibidas como el maná, como si hubiese tocado la lotería en el departamento de Cantal, creado tras la revolución francesa y que en el siglo XIX era tan pobre que sus habitantes emigraron principalmente a Madrid. Eran artesanos ambulantes que con el paso del tiempo abrieron comercios en la capital de España.
El Cantal está en la zona cero del Macizo Central, tierra cerrada hasta que se construyeron obras de ingeniería principalmente viaductos como los de Garabit, el coloso de hierro, obra de Gustave Eiffel, o el de los Rochers Noirs (los peñascos negros), creado por otro ingeniero famoso, Albert Gisclard, que sirvió para que el ferrocarril atravesase pasos infranqueables hasta principios del siglo XX y que hoy se presenta como un atractivo turístico.
Esos monumentos los muestra la televisión francesa durante la retransmisión del Tour y muchas veces, en días de descanso como el vivido el lunes en la prueba, sirven para que los ciclistas participantes se acerquen, se hagan fotos y disfruten de un día tranquilo sin necesidad de estar pendiente de los ataques de los rivales o de si fallan las fuerzas.
Sudar en el hotel
Porque en el día de descanso casi se podría decir que sudaron más en los hoteles que yendo en bici como acostumbran a hacer en un lunes que habrían firmado para competir, cambiando el reposo a otra fecha. Fue un lunes en el que la temperatura volvió a la original de julio aunque el asfalto y la tierra todavía estén muy calientes por el azote de una canícula impropia de la zona; parajes fríos en invierno, casas construidas para que recojan el calor y que ahora achicharran a los vecinos porque nadie tiene aire acondicionado, o muy pocos; entre otras cosas, porque antes creían que no lo necesitaban. El mundo, por desgracia, está cambiando y algunos siguen sin darse cuenta.
Por eso, cuando el Tour descansa en una gran ciudad, preparada para la vida moderna, nadie duda de que en su hotel se encontrará con aire acondicionado en la habitación y aunque los ciclistas son más proclives a apagarlo para no resfriarse con el cambio de temperatura, si entran a una estancia que ha podido estar a 40 grados tampoco es que sean tontos y por lo menos refrigerarán el cuarto durante un rato. O los masajistas que llegan antes que ellos al hotel se las apañarán para que los chavales deportistas, a los que cuidan, se encuentren el habitáculo fresquito cuando regresan de competir.
Sin aire acondicionado
Pero si ni Tadej Pogacar tiene aire acondicionado en su habitación, si suda como los demás, si no le sirve ni los colchones que llevan de autorregulación térmica, que mantienen el cuerpo más fresco de lo habitual, y si encima saltan los plomos del hotel cuando tratan de enchufar los refrigeradores portátiles que viajan en el camión, mal asunto recuperar fuerzas en el día de descanso del Tour.
Y no es porque fuera culpa del equipo del jersey amarillo. Es el Tour el que busca los hoteles y muchas veces trata de compensar, socializar la carrera en el sentido de que no siempre sean los equipos más flojos los que se coman los peores establecimientos, sobre todo cuando la zona no dispone de suficientes negocios hoteleros para que acoja al equipo y al parque automovilístico que mueven entre camiones, furgonetas, autocares y coches, sin contar las bicicletas. No les sirven ni los apartamentos, ni los pequeños hoteles con aire de boutique.
Vuelta al pasado
Así que no le quedó más remedio al equipo de Pogacar que olvidarse de lujos y estrellas por un par de días y convivir con el pasado del Tour, cuando los corredores de mediados del siglo XX dormían en hostales, fondas y hasta en albergues comunitarios como pasó hasta los años 80, como si todos se fueran de excursión o de campamento.
Y ahora toca volver a competir y cruzar los dedos para que no aumente más la temperatura que, de sudar, pasar calor y ponerse todo el día medias de lencería llenas de hielo por la espalda, ya están hartos. Y también de que salten los plomos del hotel.
