La jornada inaugural de la Copa del Mundo arrancó con fuertes incidentes en los alrededores del Estadio Ciudad de México, empañando el debut del torneo que el país organiza de forma conjunta con Estados Unidos y Canadá. Las movilizaciones sociales fuera del cordón de seguridad derivaron en enfrentamientos directos con las fuerzas del orden, dejando un saldo de diecinueve personas detenidas y once agentes de policía heridos.
Choques violentos y pases falsos en el estadio
El operativo especial de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) tuvo que intervenir de manera drástica antes de que rodara el balón entre México y Sudáfrica. En los accesos del recinto, los agentes arrestaron inicialmente a cuatro personas —dos hombres y dos mujeres— por intentar ingresar a las gradas portando pases de acceso apócrifos.
Sin embargo, la situación se tornó mucho más compleja en la misma zona con la llegada de diversos colectivos de manifestantes, entre los que se encontraban maestros y familiares de personas desaparecidas. La protesta social derivó en disturbios cuando un grupo de personas embozadas lanzó petardos, piedras y otros objetos a los policías, según denunció la propia SSC para describir el inicio de las hostilidades.
El balance de los altercados se saldó con ocho personas detenidas y presentadas ante las autoridades ministeriales, mientras que otras cuatro fueron llevadas ante el juez por afectaciones a la vía pública, aunque posteriormente todas fueron puestas en libertad.
Policías hospitalizados y robos en el Zócalo
La violencia de los impactos provocó que once policías resultaran lesionados, requiriendo seis de ellos el traslado inmediato a centros hospitalarios para ser atendidos por contusiones diversas. Esta tensión contrastó con la ausencia en el palco de la presidenta de la nación, Claudia Sheinbaum, quien no asistió al partido inaugural en mitad de este clima de agitación social.
El foco de conflicto no se limitó al estadio. En el multitudinario 'Fan Fest' de la céntrica plaza del Zócalo, blindado por 11.000 agentes, la seguridad también se vio comprometida. Allí se arrestó a un hombre y dos mujeres, logrando además la recuperación de 36 teléfonos móviles que habían sido sustraídos a los aficionados durante las celebraciones.
Refuerzo policial para las próximas jornadas
Ante estos hechos, las autoridades metropolitanas ya diseñan una reestructuración de sus planes de contingencia para evitar que se repitan escenas similares en los encuentros venideros. En los próximos partidos de fútbol celebrados en el Estadio Ciudad de México, la Secretaría de Seguridad Ciudadana implementará el operativo especial para la seguridad de todos los aficionados, además de mantener la vigilancia y el trabajo operativo en las 16 alcaldías, concluyó la SSC mediante un comunicado oficial.
El torneo no da tregua y la actividad mundialista se trasladará este domingo al norte del país. Monterrey albergará el vibrante choque entre Suecia y Túnez, correspondiente al Grupo F, en una plaza donde se espera un despliegue preventivo de máxima alerta para garantizar el espectáculo deportivo.