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Primer día del último juicio del Córdoba CF: Carlos González al banquillo por su polémica gestión

Pudo ser, probablemente, el periodo más polarizante e intenso de la historia moderna del Córdoba CF, una etapa que se encamina de forma definitiva hacia su resolución en los tribunales, en el que apunta a ser el último -gran- juicio en torno a la entidad blanquiverde. La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Córdoba abre este viernes la vista oral contra el expresidente y máximo accionista del Córdoba CF, Carlos González. El exdirigente será juzgado por presuntas irregularidades económicas cometidas durante su mandato, en un proceso que se desarrollará a lo largo de nueve sesiones programadas para los días 5, 8, 9, 10, 11, 12, 15, 16 y 17 de junio en la Ciudad de la Justicia.

Complejo entramado contable

El tribunal intentará determinar si González, quien fue propietario del club entre los años 2011 y 2018, ejecutó operaciones financieras fraudulentas que dañaron el patrimonio de la entonces Sociedad Anónima Deportiva. La complejidad del entramado contable y el masivo volumen documental acumulado tras años de pesquisas explican el blindaje de un calendario judicial tan extenso, por el que desfilarán peritos, testigos y antiguos responsables societarios de la entidad, así como personas cercanas al club en esos siete años en los que González fue propietario y presidente durante los primeros cinco años.

A pesar de la contundencia de la cita, el camino para sentar al exmandatario en el banquillo no ha sido sencillo. El proceso penal nació de una denuncia de su sucesor en el cargo, Jesús León -quien declarará como testigo en esta ocasión-, que presentó la demanda cuando era presidente del Córdoba CF, pero sufrió un parón en seco en julio de 2023. En ese momento, el Juzgado de Instrucción número 3 de Córdoba decretó el archivo provisional de la causa al no apreciar indicios de administración desleal o apropiación indebida en la entidad blanquiverde. Es más, en la instrucción de entonces se argumentó que, bajo la batuta de González, el club había experimentado una notable bonanza financiera, con beneficios económicos y decisiones avaladas por los órganos internos del club. Sin embargo, un recurso de la Fiscalía tumbó ese carpetazo y la Audiencia Provincial ordenó reabrir el caso al detectar movimientos que entendía sospechosos y que merecían ser evaluados en un juicio oral.

El rastro del dinero tras el sueño de Primera

El foco de la investigación se centra en el periodo comprendido entre 2013 y 2016, los años de mayor opulencia económica de la entidad gracias al histórico ascenso a Primera División logrado en Las Palmas con el mítico gol de Uli Dávila, que puso fin a 42 años de sequía en la élite. Ese salto multiplicó los ingresos por derechos televisivos, inyectando un capital inédito en las arcas del club.

La justicia sospecha que parte de esos fondos no se destinaron al beneficio de la entidad blanquiverde. Entre las operaciones más llamativas que examinará el tribunal figura un préstamo superior a los 900.000 euros otorgado desde el Córdoba CF a una empresa vinculada al entorno empresarial del propio Carlos González, presuntamente utilizado para saldar obligaciones fiscales ajenas al club. Asimismo, se auditarán contratos cruzados y transferencias de capital entre el tejido de sociedades que rodeaban a la propiedad.

Resultados deportivos vs. gestión

Aquel idilio deportivo que comenzó en 2011 con la llegada de Carlos González para rescatar a un club en apuros terminó por romperse tras el descenso de 2015. González tomó el Córdoba CF con un concurso de más de ocho millones de euros y compromisos de pago que ascendían hasta los 12 millones y, ya en su primera temporada, logró clasificar al Córdoba CF al play off de ascenso de Primera. El Córdoba CF disputó tres play off de ascenso a Primera en sólo cinco años, logró el acenso citado el 22 de junio del 2014 e incluso llevó al filial cordobesista a Segunda B. Sin embargo, el descontento social y las protestas de la afición por la devaluación institucional forzaron la venta de sus acciones a Jesús León en 2018, iniciando una espiral de inestabilidad que culminaría tiempo después con la venta de la Unidad Productiva del Córdoba CF SAD a Infinity. Ahora, estas nueve jornadas de junio decidirán si la etapa dorada del cordobesismo en lo deportivo se gestionó bajo la legalidad o al servicio de intereses particulares.

Fuente original: www.sport.es →