Muchas mujeres temen ir perdiendo masa muscular progresivamente a medida que van cumpliendo años, y especialmente a partir de los 40. Con la llegada de la llamada perimenopausia, y después de la menopausia, el cuerpo experimenta cambios hormonales que pueden dificultar la conservación y el desarrollo del músculo.
Eso sí, según el entrenador personal Rubén Río, esto no quiere decir que ganar fuerza o mantenerse en forma sea imposible. Es cuestión de lo que haces para conseguirlo.
Con más de una década de experiencia en entrenamiento funcional y recuperación de lesiones, el especialista explica que la disminución progresiva de los estrógenos y la tendencia natural a la sarcopenia hacen que el organismo sea menos eficiente a la hora de crear masa muscular.
Aun así, no hay nada de qué preocuparse: existen estrategias muy eficaces para combatir este proceso con éxito.
La principal recomendación es priorizar el entrenamiento de fuerza entre 3 y 4 veces por semana. Para ello, apuesta por rutinas de entrenamiento completo o divisiones torso-pierna, incorporando ejercicios multiarticulares como sentadillas, zancadas, flexiones, remos o press de hombros.
Ahora bien, existe un aspecto fundamental que muchas personas pasan por alto: "el músculo necesita un reto real para mantenerse y crecer. No sirve de nada levantar mancuernas de dos kilos para siempre".
La clave está en la conocida como sobrecarga positiva, es decir, aumentar gradualmente el peso, las repeticiones o la calidad técnica de los ejercicios para ver resultados.
Si crees que el cardio es la mejor opción para perder peso, Rubén Río defiende que la fuerza debe ser prioridad: el cardio quema calorías mientras dure la actividad, pero el músculo sigue funcionando incluso en reposo.
Consejos muy interesantes que muchas mujeres anotarán en su libreta. Y recuerda: el ejercicio debe ir acompañado de una alimentación rica en proteínas, movimiento en el día a día y un buen descanso.